Hay que desbaratar el plan

Por Gonzalo Quintana

“Presidente: aquí y en el exterior hay cientos de paraguayos decentes, honestos y capaces que están dispuestos a prestar sus servicios a nuestra patria, ellos constituyen una mina de diamantes. El éxito o el fracaso de su gobierno, como todos los gobiernos, dependerá de si trabaja en la mina de diamantes o se empeña en hacerlo en la Laguna Cateura, reciclando basura”. Esto lo expresé en 1999, dirigiéndome al presidente Luis Ángel González Machi durante una cena con empresarios en el Club Centenario. En aquella ocasión también hablaron el Dr. Juan Ernesto Villamayor, por aquellos días Secretario General de la Presidencia y el Ministro de Industria y Comercio, Dr. Guillermo Caballero Vargas.

Dicha anécdota me vino inmediatamente a la cabeza cuando vi la posición pro trabajo y pro producción del actual Ministro de Agricultura y Ganadería, Ing. Agr. Santiago Bertoni. Recordé también que el 6 de Julio próximo pasado, la pandilla de delincuentes organizados por el Frente Guasu pedía por nota al presidente Mario Abdo Benítez la destitución de Bertoni y el nombramiento en su reemplazo de Pastor Soria Merlo.

La solicitud es parte del “plan Cachito”; plan que debe ser desbaratado. El presidente debe ser muy claro y contundente en el rechazo de este contubernio de la Cámara de Senadores y dejar de conceder privilegios que resultan una bofetada para la mejor gente del país.

El Frente Guasu siempre organizó al campesinado para obstaculizar el trabajo y la producción, para marchar sobre Asunción, para clausurar rutas, para invadir propiedades y para llevarse anualmente millones de dólares que el Estado recauda de la gente que trabaja, produce y paga sus impuestos. Es decir, organiza la basura.

Es todavía más alentador que en la oposición empiezan a surgir, sobre todo en el PLRA -siempre tan dispuesto a apoyar a la zurda violenta- candidatos y dirigentes que podrían recuperar a ese partido y volver a ponerlo al servicio de la patria. Eduardo Nakayama comprende su rol histórico.

Bertoni y Nakayama representan una esperanza de que los partidos tradicionales podrían ser rescatados del contubernio escandaloso de sectores de la ANR y del PLRA con los bolivarianos.

Mario Abdo Benítez tiene tiempo para aprovechar la mina de diamantes y concluir su mandato con otra consideración, distinta de la que ahora tiene sobre él parte de la ciudadanía.