Misión inhumanitaria

Por Gonzalo Quintana

¿No se dieron cuenta de que vinieron por nosotros, y no por Lichita? ¿No nos dimos cuenta de que no vinieron en una “misión humanitaria”, si no en busca de recuperar el contacto con los terroristas, así como lo están haciendo en otros países del continente? Autoridades colombianas, a componentes de este grupo recientemente le negaron la entrada por considerarlos un peligro para la República de Colombia. Ahí no hay plan “Cachito” que comprometa al gobierno.

Empiezo una serie, porque no tiene nombre lo que estamos haciendo como nación. El silencio inicial del gobierno, de los dirigentes gremiales y sociales, de los formadores de opinión ¡fue aturdidor!

Pasare por parte, en grajeas, con los comentarios respectivos, las publicaciones periodísticas y el comunicado de la familia Urbieta para que sepan que algunos estamos de su lado de verdad, no solo para los titulares de prensa.

Al cinismo de algunos paraguayos Castro/Chavista no le podemos oponer haraganería, indolencia, indiferencia y -en casos extremos- cobardía del resto de nosotros.

En Abc Color, la semana pasada un título decía: Silencio del Gobierno sobre “misión humanitaria” que vino de Argentina.

“El Gobierno de Mario Abdo Benítez se llamó a silencio sobre el caso de la ‘misión humanitaria’ que vino de Argentina con intenciones de buscar en el Norte del país a una adolescente de 14 años que integraba una columna del grupo terrorista EPP y que está desparecida hace ocho meses” se podía leer en parte del texto.

“La ‘misión humanitaria’, integrada por activistas de Derechos Humanos de Argentina, está en Paraguay desde hace unos días con el propósito de buscar a la adolescente terrorista que está desparecida desde el último enfrentamiento que sostuvo el CODI contra el EPP, el 20 de noviembre del 2020, en la zona de Cerro Guasu, Amambay”.

“En aquel operativo, murieron los criminales Lucio Silva, Esteban Martin López y Rodrigo Arguello, quienes dos meses antes secuestraron al exvicepresidente de la República, Oscar Denis, quién nunca más apareció”.

“La menor de edad se extravió cuando estaba a cargo de su tía, la también criminal Laura Villalba, quien sería capturada después en la misma zona”.

“Esta tenía en su poder dinero y armas usadas por el EPP en al menos 10 asesinatos”.

“La presencia de la comitiva argentina fue cuestionada por la familia de otro de los secuestrados, Félix Urbieta”.

El adoctrinamiento y reclutamiento de criaturas es intenso en el Paraguay. Diversas organizaciones como “desde abajo” se encargan de ello. El reclutamiento de las mismas en operativos como protagonistas o como escudos, es parte de la táctica terrorista implementada por las FARC colombianas y los camaradas por ellos formados en toda América.

Lichita es una víctima de sus familiares, quienes la utilizaron. Cualquier misión humanitaria tendría que tener el propósito de aniquilar a los terroristas para que ella sea la última víctima.

Sin vergüenza alguna lo digo: aniquilar, antes de que ellos sigan aniquilando a nuestra mejor gente.