Sacó chapa de ser bien copero

En un partido de noche larga, Olimpia logró ubicarse entre los ocho mejores de América. Y no son fáciles las hazañas en Brasil.

Hizo el partido que tenía que hacer. Sufrió, como su historia manda para entrar a los cuartos de final. Cómo no iba a seguir con vida en la Libertadores.

La solidez de Olimpia nació desde el arco: el señor Alfredo Aguilar agigantó su figura sacando un tiro desde los 12 pasos a Edenilson. Aguilar le bajó la persiana al brasileño.Trascendental.

Firmeza, solidez, concentración. Esos fueron los atributos de “Santani” Aguilar para imponer respeto en esa estancia llamada Beira Río.

Siguió en la firmeza defensiva, donde Salcedo y Torres fueron los abanderados y se prolongó en el medio con los volantes Richard Ortiz, Edgardo Orzusa y Braian Ojeda que combatían y, además de recuperar, hasta se animaban a jugar (Ojeda por ejemplo). Y arriba se sucedían los chispazos de Isidro Pitta, Delis González y Alejandro Silva.

Al equipo de Sergio Orteman le pesó el partido desde el arranque. Internacional dispuso de la pelota y también tuvo el control mental del juego. Los brasileños encontraron en Aguilar a un héroe.

El partido culminó 0-0, mismo resultado como en Asunción. Había que ir a los penales. Y desde la luna de cal, el Decano tuvo más puntería y no perdonó. No fue suerte.

Derlis González fue el encargado de sellar el 5-4 y el abrazo interminable.

El tricampeón de América. El famoso Olimpia de Paraguay a cuartos. Será ante Flamengo. Duelazo que tranquilamente es una final de Copa. Choque de gigantes. Gigantes de verdad.

En estas instancias Olimpia es Olimpia y la cuarta Libertadores sigue viva.