Una elección y no un concurso de oposición

Por Héctor Alegre

Pasaron las internas pre-municipales y todo ahora apunta al próximo mes de octubre en donde la ciudadanía estará nuevamente convocada para poder elegir tanto a los jefes comunales como a los miembros de las juntas municipales para otra media década de gestión, muchas de las veces inubicable, inexistente o directamente desplazada por actos de corrupción. No nos mintamos más, las municipalidades, Intendencias como Juntas Municipales, desde prácticamente su creación, ni bien caída la dictadura, fueron lo más parecido a agencia de empleo, empresa de gestión empresarial, intermediario comercial y lo que se les ocurra, que a una institución creada para hacer mas llevadera la vida en las comunidades donde residimos, estudiamos o trabajamos.

No falta ser un matemático recibido en el MIT o un politólogo de la más alta alcurnia académica para entender cuál es el papel de las autoridades municipales, pero por las dudas si algún candidato a algo lee estas humildes letras les puedo refrescar la memoria. Citando algunos puntos como ejemplo, una buena administración comunal es exitosa si logra que transitar su sistema interno vial, calles y avenidas, no sea un verdadero vía crucis, que su organización urbana haga que vivir en una ciudad no se reduzca a la rutina de casa-trabajo-casa-super-farmacia-casa. Una buena gestión al frente de una ciudad debe procurar un sistema de recolección de basura que sea más que una especie de juego macabro de la suerte como también que el sistema de transporte público al menos sea cómodo, eficiente y (principalmente) ¡que exista a toda hora!. Un Intendente y los concejales no solamente deben ser honestos, política como administrativamente, así mismo estos deben garantizar que su trabajo logre que sea mas llevadera la vida en las comunidades, algo tan complicado como sencillo a la vez, lo que deben tener es ganas de hacer el trabajo por el cual prometieron el oro y el moro.

¿Habrán entendido bien?, a ver si lo vuelvo a repetir, ser Intendente o concejal es un TRABAJO, por ende, deben trabajar, tener gestión de gobierno, saber administrar y dejar de usar a los fondos como también los cargos municipales como coto de caza para el solaz esparcimiento de los propios como el marginamiento de los extraños al grupo de poder. Y en este punto llama la atención como en las internas hicieron gala por su ausencia justamente las propuestas o ideas de gobernabilidad y para peor se ha armado una especie de relato en torno al peso académico de los candidatos como si la carrera académica o la inexistencia de la misma sea garantía o advertencia de algo.

En el mundo hay una verdadera revolución urbanística, una nueva forma de ver como de vivir en y para la relación comunitaria en las ciudades. Ojalá que esta revolución, con tan buenos ejemplos de la inteligencia aplicada al gobierno comunal, anide en las cabezas de por lo menos algunos de los candidatos a cargos electivos. Y si algún candidato sigue leyendo este intento de articulo decente de opinión les quiero contar un secreto, no es tan difícil saber ni acceder a estas ideas de gobernanza, en el buscador de su preferencia pongan “Ideas para ser un buen Intendente” o “Formas de ser un buen concejal municipal”, no es tan difícil.