El peligro del Castro/Chavismo en el Paraguay

Por Gonzalo Quintana

Las invasiones, la violencia en las zonas de producción, el enfrentamiento con las autoridades legítimas, constituyen una actividad política permanente y planificada por los Castro/Chavistas, y ejecutada por gente entrenada por ellos.

La acción de la zurda radical muestra una trayectoria inconfundible de ataque a la producción del sector privado y a la propiedad privada, tal como lo hace el Castro/Chavismo en todo el continente.

El ataque a balazos a las fuerzas del orden, que fueron a dar cumplimiento a una orden judicial, ocurrido en Tembiapora el miércoles 9 de junio, es una más de las tantas protagonizadas por el mismo equipo.

Solo a modo de ejemplo. En octubre de 2020 se da cuenta de una reunión de Senadores con invasores violentos de agroganadera Pindo S.A., en Naranjito, Departamento de Canindeyu. Participantes fueron los senadores del Frente Guasu Hugo Richer, Sixto Pereira y Pedro Santacruz, del PDP. Según grabaciones y publicaciones, se comprueba que incitaron a desconocer el Estado y la Constitución; a desconocer a la Justicia y sus decisiones. Instaron a organizarse para resistir, para el conflicto y el enfrentamiento con las autoridades legítimamente constituidas.

Este tipo de actividades es central en el plan político de la izquierda radical, desde larga data. Se “institucionaliza” desde el 2004. Efectivamente, en mayo del 2004 el entonces Obispo de San Pedro, Fernando Lugo, encabeza -junto con Elvio Benitez, Pakova Ledesma, José Parra y otros Castro/Chavistas- la “marcha patriótica”.

Esta marcha fue la carta de presentación del Castro/Chavismo local en el Congreso de la IV Vía Campesina realizada al mes siguiente, Junio del 2004, en San Pablo, Brasil, en el que se resolvió el ataque al agronegocio y la propiedad privada. Anotemos esto: se resuelve a nivel internacional el plan de acción a ser ejecutado luego, por el Frente Guasu y otros en nuestro país.

En todos los países de nuestro continente los Castro/Chavistas tienen los mismos objetivos y utilizan los mismos mecanismos y herramientas.

1° Objetivo: descapitalizar al sector. La herramienta para ello, los impuestos.

2° Objetivo: impedir la producción. Herramienta: regulaciones irracionales y destrucción de cultivos.

3° Objetivo: impedir la eficiencia. Herramienta: evitar la incorporación de tecnología.

4° Objetivo: desalojar a propietarios y productores. Herramienta: invasiones.

5° Objetivo: desalentar la inversión. Herramienta: generar inseguridad, vía mensuras judiciales, inspecciones arbitrarias, denuncias infundadas con amplia cubertura mediática, etc.

Cualquier observador puede entender estos fenómenos políticos. Lo que no se puede entender es cómo senadores y diputados de partidos y movimientos democráticos pueden establecer vínculos políticos y hasta alianzas con esta gente que los desprecia y que apenas se pueda, los van a excluir y perseguir, tal como se ve en los países donde ejercen el poder.