Brillar sin apagar la luz

Por Estela Valdés

No hace falta opacar a alguien para brillar, ni pisar a nadie para subir, se puede ser grande y conquistar espacios, solamente creyendo en uno mismo, con empeño, tesón y perseverancia se puede llegar lejos.

Mucho podemos lograr si nos proponemos, y esa inseguridad que de pronto se presenta es la peor enemiga porque nos estanca, no nos deja avanzar, solamente nosotros podemos generarla, como también desecharla, decirle zape!

No es que unos tengan más suerte que otros, unos son más constantes que otros y esa es la clave, no está mal imitar y seguir buenos ejemplos, aprender, preguntar; es malo tratar de entorpecer, perjudicar y mentir para desbaratar las conquistas ajenas.

Solo se pierde el tiempo y la energía necesarios para triunfar, y no se logra absolutamente nada más que la efímera idea de ser superior o ser mejor. Todos tenemos capacidades para sobresalir en lo que sea que nos propongamos, pero tenemos que enfocarnos en nuestras metas.

Detenernos a pensar como ensombrecer a los demás, no hace más que dejarnos a nosotros en las sombras y genera mas frustración, envidia y hasta odio, saca lo peor de cada uno y no vale la pena, nos hacemos daño a nosotros mismos.

No hay que buscarle el pelo al huevo, no se debe tener miedo a ser feliz; basta con saber que podemos mucho, que podemos más, y que no depende de nadie, más que de nosotros mismos. Si logramos transformar la envidia en admiración, habremos avanzado.