Opinión: Comunicación en tiempos de pandemia

Foto: Ruth Tuaso

Por Ruth Tuaso

Desde el inicio de esta pesadilla, allá por marzo del 2020, y el enorme cambio que esto suponía en nuestro modo de vida, ya se veía indicios de un mal manejo en la comunicación. Si habláramos en términos académicos, probablemente es la materia que el Gobierno llevó a “febrero” y hasta hoy, sigue sin poder aprobar el examen.

Pero este no es momento cualquiera, el mundo está viviendo situaciones extremas, algunos más tarde, otros, más temprano, pero todos seguimos padeciendo este mal y en medio de tanta incertidumbre, la comunicación no debería ser una piedra innecesaria en el camino.

Aprender de los errores debería ser la regla, sin embargo, ¿cuántas veces más las autoridades van a tomar el camino equivocado a la hora de comunicar? ¿No aprendieron acaso lo desgastante y peligroso que se vuelve la incorrecta o nula difusión de un mensaje?

“Estas son preguntas que no me dejan dormir por las noches…”

Hoy, la esperanza esta puesta en las vacunas y ante la escasez de ellas, la distribución para llegar a los más vulnerables, se volvió uno de los mayores desafíos para el Estado, sobre todo para el  Ministerio de Salud.

Y teniendo un Ministerio de la Información Tecnología y Comunicación (MITIC), no es un flyer, un tuit o un posteo en Facebook el camino correcto, no es cortar la comunicación directa con actores claves en momentos claves, para  reducirlas a estructuradas conferencias de prensa, como mejorar ese paso.

Hoy adultos mayores siguen yendo a los centros vacunatorios en días que no les corresponde y leía que algunos decían; “se avisó con tiempo”, “que vuelvan mañana”, “para que aprendan”. Y yo me pregunto: ¿realmente, todos los abuelitos y abuelitas tienen Twitter o Facebook, o tan siquiera con un teléfono celular, o algún familiar que les pueda brindar la información?

Para esos adultos mayores, probablemente los medios de comunicación sean su único nexo, pero como garantizar que la noticia llegue a todos si lo hacen de manera sorpresiva, un domingo por la tarde.

La comunicación en tiempos de pandemia es un constante círculo, que gira siempre sobre sus mismos errores. Ojalá muy pronto aprendamos y cambiemos.