Primer día en Israel sin mascarillas obligatorias al aire libre

Israel, con gran parte de su población inmunizada, dio otro paso hacia la normalidad: los ciudadanos se pudieron quitar el cubrebocas al aire libre tras un año de imponerse su uso obligatorio para contener el virus, y las escuelas reanudaron clases presenciales a tiempo completo sin división en grupos reducidos.

Sin grandes restricciones, con una reapertura casi total y un ambiente que recuerda a los tiempos previos al COVID-19, muchos israelíes salieron este domingo a la calle sin el cubrebocas puesto, con el optimismo de sentir que siguen dejando atrás la pandemia tras una veloz vacunación que llevó a un descenso sostenido de la morbilidad.

Pero los cubrebocas no desaparecen por completo en Israel: todavía son obligatorios en espacios interiores, y Sanidad recomienda usarlos también en grandes reuniones o zonas concurridas en área exterior al igual que en escuelas.

Ante ello, quizás también por una costumbre ya adquirida, muchos paseaban aún por Jerusalén con la mascarilla que les cubría la boca y la nariz, o colocada en el mentón para ponérsela rápidamente si debían entrar a un comercio o subirse al autobús.

“Salí de casa sin la mascarilla puesta, pero al cabo de poco me la volví a poner porque me sentía raro, como si estuviera desnudo”, explicó a Efe, Tuval Wolf, un joven israelí que caminaba por una calle peatonal de la Ciudad Santa con boca y nariz tapadas.

Israel diagnosticó este viernes siete casos de la cepa del virus detectada inicialmente en India, de la que aún se tiene poco conocimiento. Las autoridades investigan ahora si la mutación es resistente o no la vacuna y el grado de contagio que podría suponer.

Ante todo, Sanidad insta a cumplir las nuevas normas con rigor y a mantener la higiene y la distancia social para evitar infecciones.

“El gran reto es llevar la mascarilla en el bolsillo y ponérsela cada vez que llegas a un lugar cerrado o concurrido”, dijo el coordinador nacional de la pandemia, Nachman Ash, que alertó que el país aún no alcanzó la inmunización colectiva pese a sus progresos.