”Pido perdón todos los días por el mal que cometí y he tratado de resarcir con buenas acciones”

Foto: Ministerio de Justicia

Florentino puso en marcha ‘Clean Lavandería’, instalada en la Granja Ko’ê Pyahu donde apilona hasta 130 piezas de ropa al día en sus canastas. Durante los 15 años de privación de libertad ha vivido experiencias difíciles, pero saca cuentas positivas de todo lo aprendido durante todo este tiempo; le falta un poco más de un año para recuperar su ansiada libertad.

El Ministerio de Justicia dio su visto bueno para que Florentino realice esta actividad provechosa como método de su reinserción social, siendo un condenado que goza de buena conducta acogido al régimen semi abierto.

“Lavado, secado y planchado, con servicio de búsqueda, entrega en puerta y mayor horario de atención hacen de ‘Clean Lavandería’ la solución a sus ropas sucias” dice a modo de eslogan don “Flore”.

Esta persona privada de libertad (PPL) encontró su foco de clientes con las 28 PPL que están en el penal. Antes estuvo en la Penitenciaría Nacional como coordinador de la tercera edad en la Planta Alta de Admisión y apenas abastecía para lavar entre 300 a 400 ropas, gratis, porque la mayoría no podía pagar, expresó.

Cabe mencionar que hace 1 año y 10 meses que se le dio la posibilidad de estar en la Granja, colindante con la Penitenciaría Industrial Esperanza (UPIE) en que no existen celdas ni barrotes, solo pocos guardias e inmenso verde.

Florentino estudió 2 años de Contabilidad en la católica y 4 de Derecho en la Nacional laborando al frente de su restaurant. Ahora todo parece verse muy distante afuera donde le aguarda su compañera sentimental Juana, sus 4 hijos y un hijastro.

“Yo pido perdón todos los días por el mal que cometí y he tratado de resarcir con buenas acciones”, puntualizó.