“Renato tiene que ser el fin de la impunidad de la mafia de blanco en este país”, afirman

Carmen Romero de Rojas, abuela paterna de Renato, en contacto con Radio 1000, señaló que a un año del fallecimiento de su nieto, la investigación no avanzó y está con numerosas irregularidades. Indicó que las fiscales del caso, Sara Torres y Natalia Silva, están muy presionadas y que desde el sanatorio privado buscan instalar que Renato murió por problemas del corazón, argumentando que existen tres informes médicos que refutan esta versión.

Especificó que los informes en cuestión que avalan que Renato gozaba de buena salud son: del Hospital Garrahan, de la Fundación Favaloro y del doctor uruguayo Roberto Caniza.

“El abogado del Migone, Preda (Ricardo Preda), este es un facilitador como lo llaman en la jerga judicial, está metiendo mucha presión para que esta Junta Médica deje impune el asesinato de nuestro nieto”, lamentó.

Agregó que, los médicos imputados por omisión de auxilio: María de Fátima Bastos A, José Manuel Ovando y Óscar Feliciano Cabrera R., continúan trabajando en el Sanatorio Migone. De igual manera siguen ejerciendo la profesión, las enfermera s Laura Sena y Laura Ramírez.

“La pediatra que es la que ordenó el medicamente, el famoso ondansetrón que es el que le produjo a Renato una reacción alérgica, sigue trabajando como si nada”, refirió.

Subrayó que el senador colorado, Antonio Barrios, está detrás de los obstáculos que dificultan el avance del caso. “Ejerce una presión sobre la fiscal general, Sandra Quiñónez, sino no existe otra  explicación”, consideró.

Finalmente, doña Carmen adelantó que la familia iniciará una campaña en al que todos los abuelos pidan por los niños del Paraguay, reiterando que Renato es el hijo y nieto de todos.

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