Bolsonaro a los abrazos y ‘selfies’ en las calles, mientras en Brasil ya hay más de 1.000 muertos por Covid-19

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a minimizar la crisis sanitaria por el Covid, que causó mil muertes en su país, y recorrió desafiante las calles de Brasilia, donde se tomó “selfies”, recibió vítores y también abucheos.

El número de decesos causados por el SARS-CoV-2 en Brasil llegó hoy a 1.057, lo que representa un aumento del 12% en relación al jueves con 116 nuevos fallecimientos, con un total de contagios confirmados de 19.638, un 9% más que en la víspera.

El índice de mortalidad en el país por el mal se instala en el 5,4% y el lugar más afectado sigue siendo San Pablo, con 8.200 infectados y 540 muertes.

Bolsonaro, abrazó a varias personas y posó para “selfies” con algunas de ellas en una panadería de Brasilia. De esta manera, el mandatario volvió a desafiar las recomendaciones de su propio ministro de Salud que pide a la población brasilera permanecer en sus casas y evitar reuniones para frenar la difusión del coronavirus.

Como era de esperar y como se observa en el video que difundió Eduardo Bolsonaro, hijo del mandatario, la presencia del presidente brasileño en el local gastronómico, después de salir del Palacio de Planalto, hizo acudir a varias personas al negocio que se le acercaban para sacarse fotos.

Pero también hubo transeúntes que le gritaron hostilidades y “vete a casa”.

Lo mismo había hecho a fines de marzo, cuando el líder brasilero, que enfrenta un sinfín de críticas por la gestión que lleva adelante contra el brote de la pandemia, había dado un paseo por Brasilia y se había detenido a hablar con algunos vendedores ambulantes, para luego prestarse a fotos. Entonces, había ido a una farmacia y luego nuevamente a una panadería.

Ayer, Bolsonaro aseguró que espera que el país retome la normalidad de sus actividades antes de “tres o cuatro meses”, para que no haya más complicaciones en el aspecto económico causadas por el nuevo coronavirus.

En su transmisión semanal en directo por Facebook, comparó los gastos de 600 mil millones de reales (unos 120 mil millones de dólares) anunciados por el gobierno para hacer frente al virus y para mantener los empleos y la renta de las empresas a un río tras la destrucción de un puente.

“Estamos con estos 600 mil millones de reales manteniendo la comunicación con los dos márgenes del río, aunque tenemos un límite. Creo que tres o cuatro meses es complicado, entonces esperamos que las actividades vuelvan antes de esto”, comentó.

Bolsonaro volvió a defender el fin del aislamiento social amplio para personas fuera de los grupos de riesgo del Covid-19.

“Por mí, quien tiene menos de 40 años ya estaría trabajando, porque nosotros deberíamos, a mi entender, partir para el aislamiento vertical”, comentó.

“Creo que en breve todo esto será resuelto. Tengo noticias que algunos gobernadores, algunos alcaldes, en ciudades que no hay nadie con el virus, están liberando el comercio”, dijo.

Fuente: Ansa Latina