Líder norcoreano pide que no se acabe con la “paciencia” de su régimen

El líder norcoreano, Kim Jong-un, reafirmó hoy su compromiso en favor de la desnuclearización de su país, aunque pidió medidas correspondientes de parte de Estados Unidos para que no se acabe con la paciencia del régimen de Pyonyang.

Así lo destacó Kim en su tradicional discurso de año nuevo, que sirvió hoy para conocer sus objetivos en política interna y su visión sobre las señales de distensión que se están viviendo desde los últimos meses en la península coreana.

Kim, sentado en un sillón de cuero y teniendo a su espalda los retratos de su padre y predecesor en el cargo, Kim Jong-il, y de su abuelo, Kim Il-sung, el fundador del régimen de Pyonyang, hizo un recuento de los desafíos que tiene dentro y fuera del país.

Se trató del primer mensaje anual de Kim tras la histórica cumbre que mantuvo en junio con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y las tres reuniones del año pasado con su homólogo surcoreano, Moon Jae-in.

“Siempre estaré listo para sentarme de nuevo en cualquier momento con el presidente de Estados Unidos con el fin de hacer esfuerzos que deriven en un resultado que podría ser bienvenido por la comunidad internacional”, afirmó.

Kim se mostró a favor de establecer una nueva relación con Estados Unidos y seguir con las señales de distensión con el sur a fin de buscar una completa desnuclearización de la península coreana.

Ése fue uno de los compromisos alcanzados en su reunión con Trump, aunque sin etapas precisas. Las señales que ha dado desde entonces el régimen de Pyonyang han generado reticencias en Washington, que sigue pidiendo pasos concretos.

Al igual que ha venido insistiendo Pyonyang, y hoy lo reiteró Kim, Corea del Norte quiere que Estados Unidos dé pasos correspondientes, y cese las sanciones económicas y políticas impuestas a su país por las pruebas balísticas y nucleares que desarrolla desde 2006.