Final de vuelta de la Copa Libertadores se jugará en Santiago Bernabéu y con las dos hinchadas

La final de vuelta de la Libertadores se jugará en Madrid: River Plate y Boca Juniors se enfrentarán el domingo 9 de diciembre en el Santiago Bernabeu. Por primera vez en la historia, el certamen se definirá fuera de América.

Así lo confirmó el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, en una rueda de prensa desde Asunción en la que reiteró su repudio a los hechos de violencia ocurridos en Argentina y pidió a los protagonistas que transmitan un mensaje de paz de cara a la definición. 

"Quiero reiterar la condena a los actos vandálicos. El fútbol no va a parar por estos hechos de violencia. Somos muchos los que amamos a este deporte rey. El fútbol transmite valores, es ganar o perder, no matar o morir. Estamos dando un paso adelante", arrancó Domínguez.

Y dio detalles de la organización de la final. "Quiero agradecer al presidente de España, al presidente de la FIFA y en forma personal a mi amigo Florentino Pérez. Y a todas las ciudades que han manifestado su intención de que esta gran final muy querida por nosotros se pueda hacer en otros destinos. La decisión es que se dispute con ambas hinchas en la ciudad de Madrid el domingo 9 a las 20.30. Las puertas están abiertas para todos los aficionados que apoyen lo bueno del fútbol".

El mandatario remarcó que Madrid es la ciudad ideal para jugar el partido y volvió a cargar contra los violentos. "Que los barras ni piensen en viajar. No hay lugar para ellos".

"Me solidarizo con quienes fueron agredidos, con ellos y con su familia. Les pido a los dos clubes y a sus dos técnicos que envíen un mensaje de amor y paz. El fútbol no es violencia, el fútbol es amor y lo tenemos que cuidar. Estamos ante una situación excepcional y tuvimos que buscar una ciudad alternativa. Creemos que la ciudad de Madrid alberga todas las condiciones que necesitamos", apuntó.

Domínguez aseguró que el último sábado durante el escándalo ocurrido en el estadio Monumental la Conmebol no presionó a los planteles para que se jugara el partido y remarcó que lo importante en ese momento era la salud de los futbolistas afectados.

"Cuando los jugadores se fueron en ambulancia sabíamos que el partido iba a suspenderse. Es más, yo sabía que tampoco iba a jugarse el domingo, pero necesitaba tener el respaldo, que llegó con las constancias médicas. No estaban dadas las condiciones por todo lo que pasó fuera del estadio", explicó el dirigente.