Temer gana una batalla y busca recuperar la iniciativa en la crisis de Brasil

El presidente brasileño, Michel Temer, salió airoso del juicio ante la corte electoral y alzó la apuesta para salvar su mandato y sus reformas, desafiando abiertamente a la Corte Suprema, que autorizó que se lo investigue por corrupción.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) decidió el viernes por 4 a 3 absolver a la fórmula presidencial Dilma Rousseff (PT, izquierda)-Temer (PMDB, centroderecha), acusada de abusos de poder y financiación ilegal de la campaña con dinero desviado del megafraude a Petrobras.

"No se sustituye a un presidente de la República en cualquier momento (…) La anulación de un mandato debe ocurrir en situaciones relevantes", justificó el presidente del TSE, Gilmar Mendes, al desempatar la votación tras cuatro días de extensos debates.

Temer, que asumió el poder hace poco más de un año en sustitución de la depuesta Rousseff, interpretó el veredicto como "una señal de que las instituciones nacionales continúan garantizando el buen funcionamiento de la democracia brasileña".