Omran, el niño que se convirtió en el rostro del sufrimiento en Aleppo, vuelve a ser noticia

Omran Daqneesh, el niño cuya cara ensangrentada y llena de polvo se volvió la imagen del sufrimiento en Aleppo, volvió a ser noticia, esta vez por aparecer en varios videos que dieron la vuelta al mundo.

Pero esta vez fue visto con su rostro limpio y su pelo perfectamente cepillado, en entrevistas grabadas por agencias de noticias que están a favor del gobierno sirio y salieron al aire en países que apoyan al régimen sirio, en canales estatales del Líbano, Rusia e Irán, además de la televisión estatal siria.

En una entrevista, el papá de Omran, Mohammed, acusó a grupos rebeldes y a los medios internacionales de usar las sangrientas fotos de su hijo como herramientas de propaganda.

“Estamos muy heridos por los hombres armados y por cómo usaron cosas para su beneficio con mi hijo”, le dijo Mohammed a Ruptly, una agencia de noticias propiedad del canal de noticias respaldado por el Kremlin, Rusia Today.

“Gracias a Dios él solo estaba ligeramente herido. Gracias a Dios después el ejército avanzó y retomó esas áreas; estamos de vuelta en nuestras casas. La situación ahora es muy buena, gracias Dios”, agregó el padre del menor.

No se sabe si Omran o su padre dieron la entrevista bajo coerción, pero el gobierno de Siria es conocido por mantener el control de la información en el país.

El periodista opositor Musa Omar dijo que Daqneesh habló frente a las cámaras bajo presión.

“Por favor, no digan nada sobre el padre de Omran, él no es prorégimen”, dijo el periodista. “Es un rehén, un prisionero bajo el control del régimen, forzado a decir cada palabra de su entrevista”.

Oman acaparó la atención del mundo cuando fue filmado tras ser rescatado de los escombros de su casa luego de un bombardeo aparentemente del régimen o de Rusia. Allí el personaje de dibujos animados en su camiseta está cubierto de polvo, su lado izquierdo de la cara, cubierto de sangre y el pequeño permanece en silencio a pesar de la cacofonía de gritos a su alrededor.

A pesar del caos a su alrededor, estaba callado y con una mano se tocó la sien ensangrentada. Retiró su mano, llena de sangre, y miraba desconcertado.