Donald Trump, arremete con todo contra la canciller alemana

Las dos grandes potencias occidentales: Estados Unidos y Alemania están atravesando por un clima de mucha tensión debido a las enormes diferencias de interpretación sobre cómo deben ser el orden mundial y las relaciones internacionales.

La OTAN, es el mayor punto de quiebre entre las dos naciones; Donald Trump, afirmó en su cuenta de Twitter  el 18 de marzo que "Alemania debe una gran cantidad de dinero a la OTAN y Estados Unidos debe ser mejor retribuido por la poderos y onerosa defensa que le proporciona", el gobierno alemán se encargo de desmentir la afirmación de Trump. Al mismo tiempo se sumaron otros cuestionamientos por la política comercial que aplicaba Alemania.

Angela Merkel, tras su visita a la Casa Blanca, dejó sentada su postura al presidente estadounidense y le reitero que Estados Unidos no puede romper los acuerdos comerciales solamente con Alemania; puesto que este pacto implica a toda la Unión Europea y solo puede terminarse rompiendo con todo el bloque europeo.

La crisis entre estos dos países trepó a otro nivel a fines de mayo, durante la cumbre del G7 en Italia. Las divergencias surgidas en torno a las políticas contra el cambio climático significaron un profundo quiebre entre Estados Unidos y otros seis miembros del bloque. La declaración final dejó en claro que no hubo acuerdo en ese punto por el rechazo de Trump, quien anunció tajamente que Estados Unidos se retira del Acuerdo de Paris, en el que casi todos los países del planeta se comprometieron a reducir las emisiones de gases contaminantes.

Para Angela Merkel, los momentos en los que se podía confiar en los demás han terminado; en clara alusion al presidente estadounidense. Mientras el vocero de la CDU, Jurgen Hardt, agregó " Lo que hemos vivido en las cumbres no se corresponde a lo que esperamos de un presidente estadounidense, ni intelectualmente, ni con el potencial de Estados Unidos". La respuesta de Donald Trump, no se hizo esperar y advirtió en su cuenta de Twitter que "Tenemos un déficit comercial Masivo con Alemania, además de que pagan menos de lo que deberían en la OTAN. Esto es muy malo para Estados Unidos y va a cambiar".

Los desacuerdos entre ambos jefes de estados son diversos, desde las actitudes hacía el calentamiento global, así también sus opiniones sobre la inmigración y el comercio internacional. El presidente estadounidense, nunca ocultó su desaprobación hacía el gobierno alemán por abrir las fronteras del país a miles de refugiados sirios. También es evidente el choque de estilos entre ambos: El perfil arrogante de Trump choca con la sencillez que proyecta Angela Merkel.

Para la canciller alemana la única solución para los problemas políticos y económicos del mundo es aumentar los niveles de cooperación; en cambio Trump, piensa que  cada país debe afrontar los desafíos de esta época por su cuenta.

Merkel, ve a la política comercial como un complejo entramado de relaciones con muchos países. Con algunos puede haber superávit, con otros déficit, y esto puede variar con el tiempo. En cambio para Trump, la política comercial es una cuestión de principios: Estados Unidos no puede perder nada con nadie.

Para muchos expertos estas desavenencias tendrían una corta duración debido a las muchas relaciones existentes entre ambos países. Además de la dependencia que tiene Europa con Estados Unidos en relación a su seguridad territorial.