Un día como hoy pero del año 1792, nace Don Carlos Antonio López

Don Carlos Antonio López fue una figura política paraguaya con una gran capacidad académica y cultural. Es conocido como el primer Presidente constitucional del Paraguay, y durante su gobierno se lograron en el país importantes reformas en cuanto a lo económico, social y cultural.

Nació en Asunción, el 4 de noviembre de 1792. A pedido de sus padres, siguió la carrera de Filosofía y Teología en el Real Seminario de San Carlos, pero la abandonó para estudiar Derecho. Después de recibirse de abogado, fue catedrático del colegio de San Carlos.

Tuvo desacuerdos políticos con el Dr. Francia, de quien era sobrino, por ello, un tiempo vivió alejado de Asunción. Durante su aislamiento adquirió profundos conocimientos de ley y asuntos gubernamentales. Al morir Francia en 1840, regresó a Asunción y alcanzó importancia política. En 1841 compartió junto a Mariano Roque Alonso el Consulado, puesto en el que se desempeñó hasta 1844.

El 14 de marzo de 1844, reunido el Congreso, se dio por terminado el gobierno consular y se decidió elegir un presidente, siendo designado Don Carlos Antonio López primer Presidente constitucional de la República por el período 1844 a 1854. Al término de dicho periodo, fue reelegido dos veces, una por tres años de 1854 a 1857 y otra por diez años de 1857 a 1867, no pudiendo completarse esta tercera etapa de su presidencia por su fallecimiento, el 10 de setiembre de 1862.

Su gobierno se caracterizó por un régimen autoritario, aunque no cayó en las prácticas dictatoriales de Francia. Durante su mandato, reorganizó el sistema judicial del país, la administración pública, así como el Ejército; además, tuvieron lugar importantes acontecimientos y realizaciones tales como: la inauguración del templo de la plaza fuerte de Humaitá, la creación de la Flota Nacional, la fundición de hierro de Ybycuí, la construcción de numerosos edificios públicos como el Palacio de Gobierno, el Club Nacional, la Catedral de Asunción y numerosas iglesias, como la de San Roque, la Recoleta, la estación del Ferrocarril, las residencias del general Benigno López, del coronel Venancio López y la creación de más de 300 escuelas, declarándose la enseñanza gratuita y obligatoria.