Un día como hoy pero de 1794 moría en la guillotina el político francés, Maximilien Robespierre

Maximiliano Robespierre nació en Arras, noreste de Francia, el 6 de mayo de 1758. Fue un político francés (apodado “El Incorruptible” por su dedicación a la Revolución) y uno de los más importantes líderes de la Revolución Francesa; sin duda alguna una de las figuras determinantes en el movimiento que puso fin al reinado de la dinastía de los luises e implantó la república francesa. Para 1793 logra imponerse el gobierno revolucionario, integrado por un grupo reducido de diputados, con Robespierre a la cabeza, que se hacían llamar Comité de Salvación Pública.

Sin embargo, empezaron a tener diferencias entre ellos. El prestigiado y radical abogado pretendía implantar la política del terror y no estaba dispuesto a detenerse ante nada. Aplicó las teorías del “ser supremo” que había tomado del filosofo Jean-Jacques Rousseau. En 1794, en menos de dos meses habían muerto en la guillotina alrededor de mil 400 personas y no había ya nadie que pudiera sentirse a salvo ante el poder desatado por una sola persona.

Al cabo de un mes, la Convención decidió que no era posible continuar con aquella política, así que arrestó a Maximiliano de Robespierre y lo condenó a morir guillotinado, bajo a acusación de pretender establecer una dictadura. Robespierre, el hombre honesto pero duro, inflexible aun con sus propias convicciones, murió de la misma manera en que condenó a muchos otros a morir, el 28 de julio de 1794, junto a 21 de sus seguidores.