Un día como hoy fallecía la poetisa uruguaya, Juana de Ibarbourou

Un día como hoy, pero de 1979, fallecía Juana de Ibarbourou, conocida popularmente como Juana de América.

Poetisa uruguaya considerada una de las voces más personales de la lírica hispanoamericana de principios del siglo XX.

Comenzó su larga travesía lírica con los poemarios Las lenguas de diamante (1919), El cántaro fresco (1920) y Raíz salvaje (1922), todos ellos muy marcados por el modernismo, cuya influencia se percibe en la abundancia de imágenes sensoriales y cromáticas y de alusiones bíblicas y míticas, aunque siempre con un acento singular.

El aspecto más débil de su producción nos lo ofrecen sus versos narrativos, como los contenidos en Romances del destino (1955), de clara y no muy feliz influencia lorquiana.

En 1967 publicó Elegía, obra dedicada a su esposo Lucas Ibarbourou, fallecido muchos años antes. Como su título indica, el libro es un apasionado pero contenido canto de amor entonado en voz baja; aunque contiene algunas exasperadas quejas, por todos los poemas cruza un dulce sosiego, una sosegada resignación. “Ahora, ¿qué hacer, caídos los dos brazos, / rodeada de crepúsculo y de bruma?”, se pregunta ante su pérdida; sin embargo, algo la empuja a esperar que en alguna parte podrá recuperar aquel amor, que sigue vivo: “Nadie olvida porque yo no olvido, / y para que él no muera yo no muero”.