Un 2 de julio de 1908 se iniciaba la revolución que derrocaría al presidente Benigno Ferreira

Un 2 de julio de 1908 estallaba la revuelta que derrocaría al gobierno del presidente Benigno Asunción Ferreira, del sector cívico, en el poder desde la revolución de 1904, que inauguraba el periodo liberal en nuestra historia política.

El jefe civil del movimiento revolucionario era don Adolfo Riquelme -entonces director del periódico El Diario-. Para llevar a cabo el proyecto, se había organizado en la clandestinidad un comité revolucionario integrado por civiles y militares. La razón que aludían era que el gobierno del general y doctor Benigno Ferreira no solo no había cumplido sino malogrado los fines y propósitos de la revolución libertadora de 1904.

El día y la hora para empezar la asonada no habían sido fijados todavía, pero ante la posibilidad de descubrirse el movimiento, el 2 de julio a medianoche, Albino Jara, con un grupo integrado por José I. Meza, Marcos Caballero Codas, Marcos Quaranta, Marcial Villalba, Gregorio Ferreira, Casiano Caballero, Quintín Parini y P. Báez, penetraba el cuartel de Artillería tomándolo, apresando al alférez Velilla (oficial de guardia) y al capitán Duarte, mediante la colaboración de algunos oficiales del cuerpo previamente comprometidos.

Otro grupo, comandado por Américo Benítez, acompañado por Emiliano Rojas, Néstor Collar y los subtenientes Alfonso e Isaac Duarte, penetraba, simultáneamente, en el cuartel del Regimiento de Infantería N° 2 (luego Escuela Militar) apoderándose de él, mediante la colaboración de los oficiales de planta del regimiento José D. Sosa, José M. Valenzuela, Romualdo Cañete, Miguel Acosta y Aureliano Gómez.

Una vez enterada la Policía de la insurrección, trasladaba la información a Benigno Ferreira quien disponía que las fuerzas del orden hagan uso de la fuerza.

Se iniciaba un prolongado tiroteo que se extendería hasta horas de la noche y simultáneamente una negociación que concluiría con la renuncia de Ferreira el día 4 de julio.