Policías ayudaron a sus camaradas y no persiguieron a los sicarios.

El fiscal que lleva el caso del asesinato de la mujer en Azotey, Samuel Valdez, informó que en el lugar se recogieron restos de porcelana, presumiblemente utilizados en los explosivos que llevaban los sicarios. Indicó que según el testimonio de los hijos de la mujer asesinada, cuatro hombres irrumpieron en la vivienda trasladando a la mujer a la parte trasera, donde procedieron a ejecutarla utilizando posiblemente una escopeta, colocando un artefacto explosivo en la boca de la víctima cuando ésta ya había fallecido. Explicó que los hijos de la víctima trataron de ayudar a su madre, pero tras ser amenazados y golpeados por los malvivientes, quedaron con miedo no pudiendo intervenir. Confirmó asimismo la versión de que Eusebia Maíz, víctima fatal del hecho, era tía de dos militantes del EPP. Señaló que el motivo del crimen sería una supuesta traición por parte de la víctima, quien habría divulgado algunas cuestiones acerca del EPP. Explicó además que una vez perpetrado el crimen, los desconocidos huyeron encontrándose con una barrera policial ubicada a 15 metros de la comisaría de Azotey, disparando a los agentes que se encontraban en el lugar e hiriendo a dos efectivos. Agregó que los uniformados que se hallaban en la comisaría solo se limitaron a socorrer a sus compañeros heridos en el puesto de control, dejando huir a los malvivientes.