Moody’s Investors Service mejora nota de Paraguay

 

En su informe de ayer 20 de marzo de 2015, la calificadora Moody’s Investors Service comunica que ha subido la calificación de Paraguay de Ba2 a Ba1, con una perspectiva estable. Con este aumento de calificación, Paraguay está a sólo un paso de obtener el Grado de Inversión en lo que respecta a esta calificadora.

La buena noticia la dieron el presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Fernández Valdovinos y el ministro de Hacienda, Santiago Peña.

Esta mejora en la calificación constituye un paso relevante en la consolidación de las acciones implementadas por las autoridades económicas. Esta decisión de mejorar la calificación se debe principalmente a la implementación de las Leyes aprobadas desde el 2013, lo que fortalece el marco fiscal e impulsa la inversión en infraestructura, así como los esfuerzos en diversificar la economía, las exportaciones y en mejorar la capacidad de la institucionalidad.

Moody’s menciona en el informe los progresos del Gobierno al implementar leyes como la de Alianza Público Privada y la reforma impositiva. Menciona además a la Ley de Responsabilidad Fiscal, que no ha alcanzado el objetivo del resultado fiscal establecido por la ley, pero que esperan sigan mejorando mediante medidas en la contención de los gastos corrientes y del incremento salarial. Por otro lado, el informe hace hincapié en la estrategia de crecimiento del Gobierno enfatizando la inversión en infraestructura y en mejorar la capacidad de ejecución.

Asimismo, menciona que las iniciativas, tanto del sector público como del privado, están mejorando la diversificación de la economía mediante el desarrollo de industrias de manufactura ligera y elevan el valor agregado de las exportaciones agrícolas.

Esto mejora la integración del Paraguay en la cadena de suministro regional mediante el fomento de la instalación de maquilas, fabricantes de autopartes, entre otros. En ese sentido, expresan que es probable que la expansión de las industrias de manufactura ligera continúe, debido a las ventajas competitivas de Paraguay en relación a Brasil, que incluye los costes laborales y energéticos bajos y un entorno fiscal más favorable.

Otro elemento a destacar es la adecuada capacidad de la economía paraguaya de resistir los shocks externos relacionados a los precios de commodities y la situación económica en países vecinos.