Las 5.700 hectareas en Cordillera no formaban parte de la prohibición de innovar, explicó Sindico General.

En la demanda que la Sindicatura General de Quiebras promovió a la Firma San Agustin para pagar a los acreedores de esa empresa, desistió de continuar la medida judicial contra la hija del fallecido dueño del ente, Carmelo Cabrera, por reconocer que no era dueño de la prohibición de innovar.

“La prohibición no recae sobre la propiedad en Altos y Atyra, si sobre la empresa”, detalló Silva, explicando que “yo hago una demanda desconociendo todos tus bienes, entonces saco una prohibición de innovar sobre todo lo que este a tu nombre, pero la escribanía interviniente, al pedir los informes en el Registro, obvió un Certificado de Vigencia de la Sociedad, requiriendo solamente el Certificado de Libre Disponibilidad de la finca en Cordillera, que no formaba parte de la prohibición de innovar”.