“La Iglesia es la casa de la hospitalidad, siempre hay que tener las puertas abiertas, principalmente la de nuestros corazones”

Ante al menos un millón y medio de personas, el papa Francisco arribó al Ñu Guasu, donde ofició la santa misa, la última en su gira por Sudamérica. Durante su homilía, pidió a los fieles a aprender a vivir de otra forma, con otra ley.

Instó a dejar de lado la lógica del dominio, y optar por la lógica del acoger, recibir, cuidar, que explicó son dos formas distintas de vivir.

“Cuántas veces pensamos la misión en base a proyectos o programas. Cuantas veces imaginamos la evangelización en torno a miles de estrategias, tácticas, maniobras, buscando que las personas se conviertan en base a nuestros argumentos. Hoy el Señor nos los dice muy claramente, en la lógica del Evangelio no se convence con los argumentos, con las estrategias, con las tácticas, sino aprendiendo a alojar”, apuntó.

Seguidamente, el Santo Padre habló de la hospitalidad, la hospitalidad con los desempleados, perseguidos, de las culturas diferentes. “Hospitalidad con el que no piensa como nosotros, con el que no tiene fe o la ha perdido, hospitalidad con el perseguido, con el desempleado, hospitalidad con las culturas diferentes, de las cuales esta tierra paraguaya es tan rica, hospitalidad con el pecador, porque cada uno de nosotros también lo es”, dijo el Papa.

“Siempre hay que tener las puertas abiertas, principalmente la de nuestros corazones, hay que aprender la fraternidad acogedora”, añadió.

Por otra parte, señaló que es lindo imaginarnos a las capillas como verdaderos encuentros con Dios. “La Iglesia es madre, como María. En ella tenemos un modelo. Alojar, como María, que no dominó ni se adueñó de la Palabra de Dios”, acotó.