“Hagan lío pero también ayuden a arreglar y organizar el lío que hacen. Un lío que nos dé esperanza”

Ante centenares de miles de jóvenes, el papa Francisco se despidió en la Costanera de Asunción. Escuchó historias de jóvenes en el escenario.

Liz, expresó, que el Paraguay necesita de una amor sincero y que eso se encuentra en Cristo. En el escenario también se sumó el chico Manuel. Dijo “que no le regalaron la vida, fui explotado, fui maltratado, estuve solo, y que por eso regresó a su pueblo natal”.

Tras escuchar las historias, el Sumo Pontífice indicó que tenemos que tener el corazón libre, que pueda hacer lo que piensa y lo que siente, “Eso es un corazón libre”.

Asimismo exhortó a que no seamos como Poncio Pilato. “No hay que ser como Poncio Pilato, no hay que lavarse las manos”, destacó en referencia a la juventud. Francisco escribió un discurso pero pronunció sin leer. “Les hice un discurso pero los discursos son aburridos”, sostuvo.

Ya en el cierre, expresó: “Ya me tengo que ir”, rezando y poniendo mucho énfasis en muchos valores. “Jesús te pido por los chicos que no saben que vos sos su fortaleza”.

“Solidaridad, trabajo, esperanza, esfuerzo, conocer a Jesús, conocer a Dios y fortaleza, ¿un joven que vive así tiene el corazón triste? No. Ese es el camino. Pero para eso hace falta sacrificio, andar contracorriente”, exhortó.

“Hagan lío pero también ayuden a arreglar y organizar el lío que hacen. Un lío que nos dé esperanza, que nazca de haber conocido a Jesús”, sentenció.