Con un proyecto de ley, el Congreso Nacional hace quedar a Paraguay como el país que inició la Guerra de la Triple Alianza

El Congreso Nacional, al sancionar el Proyecto de Ley “Que Declara Sesquicentenario de la Epopeya Nacional, el comprendido entre el 11 de noviembre de 2014 y el 1 de marzo de 2020”, con el objetivo de hacer una rememoración y reflexión en el marco de los 150 años del inicio de la Guerra de la Triple Alianza, no hizo otra cosa que hacer quedar a Paraguay como el país agresor y consecuentemente como el que inició oficialmente la contienda que lo enfrentó a Brasil, Argentina y Uruguay entre los años de 1864-1870.

El parlamento paraguayo declaró en su resolución que la rememoración de los 150 años de la contienda se inició el 11 de noviembre del 2014 y concluirá el 01 de marzo de 2020, en coincidencia con el supuesto comienzo y el fin del conflicto bélico, pasando por alto que el 11 de noviembre, pero de 1864, el gobierno en ese entonces presidido por Francisco Solano López procedía al apresamiento del buque brasileño “Marques de Olinda”, que navegaba por aguas del río Paraguay.

Con esta actuación, el Poder Legislativo reconoció que Paraguay inició las agresiones y no tuvo en cuenta los innumerables hechos propiciados por los tres países enemigos, sobre todo por Brasil y Argentina, en aquél entonces y que constituyeron las causas reales que detonaron la guerra, como las constantes incursiones de ambos países en la frontera, y el hecho de que Buenos Aires y el imperio brasileño siempre tuvieron la intención de anexar a Paraguay a sus respectivos territorios.

Esta grave situación fue denunciada en “1000 Noticias” por los historiadores Noelia Quintana Villasboa y Fabián Centurión, quienes nos visitaron ayer en los estudios de la emisora.

Ambos consideraron que así como quedó elaborado el documento oficial emitido desde el Congreso, Paraguay no tendrá derecho a exigir reclamo alguno ante los países que lo atacaron en una guerra injusta hace siglo y medio.

El Proyecto de Ley fue presentando por los senadores liberales, Blas Llano y Julio César Franco.