26 de enero de 1985 muere Kenny Clarke, fue un baterista estadounidense de jazz

Músico altamente influyente que ayudó a definir la batería dentro del bebop. Fue el primero en cambiar el ritmo que controlaba la entrada y salida desde el tambor bajo hacia el címbalo, una innovación que ha sido copiada y utilizada por un número incontable de baterías desde principios de la década de 1940.

Durante su etapa escolar, Clarke tocaba el vibráfono, el piano y el trombón, además de la batería. Tras tocar con Roy Eldridge (1935) y la Jeter-Pillars band, Clarke se unió a la Big Band de Edgar Hayes (1937-1938). Hizo su grabación de debut con Hayes y demostró ser uno de los baterías con más swing de la época. Una gira europea con Hayes le proporcionó a Clarke la oportunidad de liderar su propia sesión. Siguieron colaboraciones con las orquestas de Claude Hopkins (1939) y Teddy Hill (1940-1941) y después dirigió la banda del Minton’s Playhouse (en la que estaba Thelonious Monk).

Las legendarias sesiones after-hours estuvieron llenas de bop y fue durante esta época que Clarke modernizó su estilo y recibió el apodo de “Klook-Mop” (más tarde abreviado como “Klook”) debido a las ‘bombs’ irregulares que tocaba más allá de los solistas. Batería flexible, Clarke tuvo todavía la posibilidad de participar con las orquestas tradicionales de Louis Armstrong y Ella Fitzgerald (1941), y con los combos de Benny Carter (1941-1942), Red Allen and Coleman Hawkins. También grabó con Sidney Bechet. Sin embargo, tras su servicio militar, Clarke se centró en el campo del bebop, trabajando con la big band de Dizzy Gillespie y dirigiendo su propia sesión moderna.